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jueves, 5 de abril de 2012

Capítulo 2

Al cabo de los días todo seguía siendo más o menos igual. Era jueves, al día siguiente me darían las notas de la 2ª evaluación. Ayer estuve hablando con él, todo como siempre. Tonterías, bromas, y en algunos momentos conversaciones normales. Y mañana, mañana quedaría con mis dos amigas, Lourdes y Macarena para ir a casa de ésta última a pasar la tarde, y a lo mejor también quedarnos a pasar la noche. Sus padres no llegarían hasta las 23:30 ya que tenían cena con unos amigos. Llegaba a mi casa, subí las escaleras y dejé la mochila en mi habitación, me dirigí a almorzar, y en cuanto terminé me fui directa a mi cuarto. No estaba ni mal ni bien sinceramente, ni quería estar sola ni acompañada. Me sentía indiferente. Encendí el pórtatil, nada nuevo, ni un privado, que era lo que más me solía interesar. Tampoco había ninguna foto nueva, pero sí comentarios. Pasé de verlos y me metí en mi perfil, respondí a los comentarios y busqué si estaba conectado. Tampoco hubo suerte. Apagué el ordenador, estoy siempre enganchada a él. Llamé a Macarena, le pregunté si al final quedaríamos en su casa para terminar el trabajo de historia. Me dijo que sí, que a las 18:00 fuesemos a su casa a hacerlo. Al final no nos quedamos a dormir en casa de Macarena, ya que sus tíos irían de visita a su casa. Pero otro día sería. Siempre había tiempo.
A las 17:20 me empecé a arreglarme, y a las 17:45 me dirigí a su casa. Pasamos dos horas allí, así que a las 20:00 me fui, nos lo pasamos bastante bien ya que nos estuvimos riendo, y yo me despejé un poco.
Pasaron los días y ya era Domingo de Ramos, apenas pude salir ya que había estado lloviendo. Lo que no sabía muy bien era lo que me esperaba. Al día siguiente me conecté por la noche, a las 12 aproximadamente, y me puse a hablar con Lourdes, nos estuvimos riendo un rato, hasta que sin darme cuenta Lucas, el chico del que llevaba enamorada, que me gustaba desde hace varias semanas me hablo sin darme cuenta de que se acababa de conectar.
- Wuoolaa
- Hooola :D
- ¿Qué tal?
- ¡Pues muy bien! ¿y tú?
- ¡Bieeen!
- Hay que ver que estabas desaparecido,¿eh? Me tenías abandonada.
- Sí, lo siento, es que no me he podido conectar XD
- Ya, siempre poniendo excusas D:
- Jajajaja, ¿no me crees? tú te lo pierdes XDDD
- ¡¡¡Sí te creo!!! Era broma XD
- Ya claro...
- Jajaja, ¿y qué haces?
- Pues ver una serie.
- ¿Y cuál?
- Una XDDD
Nos llevamos unas dos horas hablando así, todo parecía tan perfecto, todo era perfecto. Después de tantos días ocultandome en una nube, pensando en que era mejor alejarme del mundo, en abandonarlo todo en esos instantes de tristeza, en los que me había faltado tanto, en los que me había faltado él...
- Te tengo que decir una cosa.
- Dime :D
- Creo que me gustas...
- ¿Enserio? O.O estoy muerta.. no, estoy soñando, ¿verdad? ¿es esto un sueño? Porque si es así no quiero despertar nunca. *.*
- Jajajaja que exagerada.
- No, exagerada no u.u esto no me lo esperaba...¡ME VA A DAR ALGO!
- Jajajaja tranquilizate mujer, que no es para tanto.
- Eso no es cierto... estoy flipando XDDD
- Si lo llego a saber no te digo nada u,u
- ¡Nooooo! Jajajaja es que es increíble.
- Jajajaja, pues tranquila que solo era un broma.
- ¿Qué...?
- Jajaja y tú con una cara... Habría que verte. ¡¡Era broma!! Sí que me gustas. Te quiero :P
- Oiis, que mono eres, ¡yo también te quiero!
- ^_^ ¿Cómo te encuentras?
- Sigo flipando... y esta noche no duermo, fijo. Pero por lo demás... Me siento perfectamente bien *-*
- Jajajajajaja me alegro :D
- Y todo gracias a ti.
- Jajaja, pero si no soy para tanto.
- Eso no es cierto, sí lo eres.
- Pues yo no me veo así.
- Pues yo sí u.u xDDD
- Jajajaja estás muy nerviosa, ¿no?
- Un poco bastante demasiado, pero creo que estoy bien.
Otras dos horas hablando, nada podría ser más perfecto, pero me vino una duda... entonces, ¿estabamos saliendo? Se lo preguntó y me dijo que no lo sabía, aunque él sí quería, y yo le dije que por mí no había dudas, así que, ahí lo dejamos. Media hora más hablando, quedamos en empezar algo, en comenzar a salir. Estaba super feliz, y a él se le veía así también. Aunque yo aún no me lo podía creer estaba en las nubes. Se fue, y me fui después de él. Esto era lo que empezaba a ser una noche muy larga, porque, aunque eran las 4 de la mañana, sabía que no podría dormir. Aunque mirándolo desde otro punto de vista, tenía cosas mejores que hacer. Comencé a pensar en la vez que me dijo que creía que le gustaba, y después en como me decía que le gustaba, que me quería. Todas esas palabras en aquel momento me sabían a gloria. Yo estaba aún sin saber que decir, creo que lo más acertado sería decir que no tengo palabras para describir como me siento. Estaba inquieta, nerviosa, pero a la vez, feliz, muy feliz. Aún no estaba segura de si el corazón me iba a mil por hora o se me había quedado parado, congelado en mi alegría, en todo lo que había pasado hace apenas un rato. Gritar, quería gritar a los cuatro vientos que él me quería, que era mi sueño echo realidad, que los sueños se cumplen, aunque siempre haya pensado que no era así. También que por él daría todo, que estaba tan feliz justo ahora, que él me hace feliz tal y como es, tal y como muestra ser al mundo y a mí. Que justo desde este día, sí tengo la sensación de estar a 3 metros sobre el cielo, de estar volando en las nubes, de estar soñando despierta, de ser la persona más feliz del mundo en estos precisos instantes, y en todo el tiempo que corre a través de estos. Ahora que todo era diferente, que todo tenía la impresión de ir mejor que nunca, pensé en que sería el final de como lo había pasado antes, de como el tiempo había jugado a mi favor o en mi contra. Pero que haya terminado no significa que esto sea el final, sino que es el comienzo de algo nuevo. Pasaban largos minutos, pero no conseguía conciliar el sueño, estaba demasiado nerviosa y pensativa como para poder dormir, y todo aquello que había pasado me daba vueltas y vueltas en la cabeza, pero al menos aquella noche en la que no podía dormir no era porque algo malo me estaba cubriendo mis pensamientos con esas ganas de llorar o de morirme, sino al contrario totalmente, la sensación esa maravillosa de amar y que el amor sea correspondido, que te quiera esa persona especial, esa persona que amas.
Tenía sed, así que me levanté y me dirigí hacia el cuarto de baño, cogí una botella vacía y la llené ahí mismo, ya que no tenía ganas de que mi madre se despertara y se levantase a preguntarme que hacía a esas horas levantada aún. Y es que no sabría explicarle la situación, y la verdad aunque supiese no lo haría. Más tiempo, más minutos recorridos en el reloj, más tiempo pensando en todo aquello, más sonrisas en mis labios al pensar en esos momentos, en esa conversación, en esas palabras que hicieron en mí una sensación de amor, que hicieron que un leve escalofrío recorriese mi cuerpo. Como una breve chispa de electricidad que hace que todo el cuerpo se estremezca, pero con esa sensación de estar muerta, de estar en el cielo. De que todo el mundo se ha parado solo para escuchar susurrar los 'te quiero' y las risitas nerviosas salir de mi boca, con nuestra leve respiración, cada una en un lugar de la ciudad, con nuestros sentimientos mezclándose los dos como el aire y el viento recorren las calles en aquella fría noche, aun así de primavera. En mis pensamientos en los que solo cabría una persona en esa noche, acurrucada bajo las mantas, con la ilusión como cuando una niña pequeña le regalan esa muñeca que pide por su cumpleaños, pues mejor. Agrado, amor, libertad, felicidad, sensaciones maravillosas corrían por mi cuerpo, la sensación de ser querida, de que valga la pena vivir y sonreír.

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