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jueves, 29 de marzo de 2012

Capítulo 1

Estaba escuchando <<Ilusionas mi corazón>> la canción que canta Katia en CPP mientras terminaba de leer <<¿Sabes qué te quiero?>>. Estaba muy enganchada, no paraba ni pararía de leer hasta terminarlo. Mientras tanto también iba mirando el chat del tuenti, pero él seguía sin aparecer en él, no se había conectado aún en toda la tarde. Le echaba de menos, cuando me llevo un día sin hablar con él, o simplemente unos minutos, pierdo la paciencia, no puedo estar ni un segundo sin hablarle.
El tiempo corría al igual que las páginas del libro y las letras de la canción, pero su nombre aún no estaba en el chat. Nada, no saba señales de vida. Abrí mi blog: http://imaginando-nuestro-mundo.blogspot.com.es/ , y comencé a escribir, a desahogarme, a huir de la realidad para meterme en mis pensamientos.
Aún recuerdo como nos conocimos, fue por internet, él está en el instituto de una amiga mía y le agregué. Empezamos a hablar, día tras día, tal vez hablábamos de tonterías o nos divetíamos diciendo paranoias. El día antes de San Valentín, me empezó a gustar, o simplemente comencé a sentir algo. Él se dio cuenta y se llevó toda la tarde preguntándome que me pasaba, hasta que llegó, me preguntó si me gustaba, y sí, tuve que decirle que sí, y aunque él no sentía lo mismo, aunque él sólo me quería como una amiga, desde ese día todo cambio.
Hasta hoy, en la que estoy absolutamente segura de que estoy enamorada de él. Incluso puedo decir que cada segundo, cada minuto, y cada hora de cada día que pasa, estoy más enamorada de él. Dejé de leer, coloqué un papel en la hoja en la que lo había dejado, y miré su perfil. Fui a ver las fotos cuando busqué hace cuanto tiempo se conectó por última vez: hace un minuto. Que rabia, que tristeza, y que mal me sentía. Yo sabía que muchas veces sólo se conectaba para ver las notificaciones de su tuenti, pero igualmente, quería y necesitaba hablar con él, no podía esperar ni un minuto más.
Pasaron las horas, alguna vez me conectaba y hablaba un rato con alguien, pero a los pocos minutos acababa excusándome, despidiéndome y desconectando el chat o quitando el tuenti.
Aunque estaba leyendo, había veces en las que me perdía en mis pensamientos, otras en las que la situación o la forma de actuar de los personajes me recordaban a él. Y es que yo no me había enamorado de él por como es físicamente ni mucho menos, aunque sí había que reconocer que era guapo, y bastante. Pero a mí, no me atrajo por su físico, sino por su personalidad. Era simpático, alegre, divertido, siempre se preocupaba por mí, y por los demás, ingenioso, resultaba muy agradable hablar con él. Pero como yo le dije, él es el que controla mis sentimientos, el que los cambia, como si fuese a cambiar de color para dibujar como cuando somos niños, así de fácil, él influía en mí. Y es que todo empieza con una letra, una canción, un poema, una carta, un libro..., y también esas dos palabras con ocho letras, con un sentimiento, con una muestra de aprecio, esas letras, ese <<te quiero>>. Y aunque lo nuestro no empezó con esas dos palabras, sino con un <<Hola>>, no significa que tenga o que vaya a terminar con un <<Adiós>>, tal vez en vez de eso sea el final de una historia y el comienzo de una nueva, pueden o podrían ser un <<Para siempre>>, o un <<Hasta la eternidad>>. Pero, de lo que estaba segura es de que todo empieza por una letra.

Cuanto le echaba de menos, aunque era la una menos cuarto lo dejé un rato más encendido con una pequeñísima esperanza de que se conectara. De repente, la espera pareció de lo más acertada. Le saludé. Esperé cerca de un minuto y se desconectó. Entonces me sentí peor que antes, no porque me haya ignorado, porque sé que seguramente no haya visto nada. Sino porque tras esa larguísima espera, después de llevarme una tarde entera y tres días completos, él seguía sin dejar rastro, y cuando parecía que todo empezaba a aclararse, va y el cielo se cubre de nuevo.
En esos instantes no necesitaba a nadie más que a él, que me dijese que ya estaba ahí, que ya podíamos hablar, que todo estaba bien. Y es que aunque parezca que estaba exagerando las cosas, la situación, para mí un día hablar sin él era como una vida sin vivir, así que imaginarse lo que serían tres días, una tortura. Yo daría mi vida por pasar toda la eternidad junto a él, y lo que nunca me permitiría sería perderle, olvidarle, ya que una vez lo intente y el esfuerzo fue en vano, no funciono muy bien. Nada bien. Era la una en punto, entre tantos pensamientos se me había pasado el tiempo volando. Lo dejé todo en la cómoda y me acosté de lado. Empecé a pensar en todo, últimamente habían vuelto los malos momentos a mi vida. Son esos que vienen y van depende de las circustancias. Y ahora todos van siendo malos, aunque, aún no sé si acabaran siendo buenos. Como él dice, nada se sabe, y en parte es cierto, muy cierto.
Al día siguiente, ya que no tenía nada que hacer, me relajé un poco, cogí el ordenador, y comencé a leer ''Cállame con un beso'' en la página oficial. Cuando me iba por el capítulo 14, se conectó. Después de tres días largos e interminables, llenos de espera, y de tristeza. Como al principio no me había dado cuenta de que se había conectado el comenzó a hablarme primero.

- Helou :)
- ¡Holaaa! Por fin hablamos.
- Ja, ja, ja. ¿qué tal?
- ¡Muy bien!, ¿y tú?
- ¡¡Bien!! ¿Qué tal las notas?
- No van mal, aunque creo que me van a quedar dos...,¿y a ti?
- A mí creo que ninguna. ¡Qué mala estudiante! Era broma :P
- Ah, ya claro... ¡mala persona!
- Ja, ja, ja.
- ¿Y qué te cuentas?
- Pues viendo la televisión, ¿y tú?
- Pues aquí, acabo de terminar de hacer todo hace un rato y estaba leyendo.
- Eres una enganchada. XD
- Es que me gusta... TT3TT
- Ja, ja, ja, ja.

Así nos llevamos cerca de una hora, hasta que me dijo que tenía que irse, pero que dentro de un rato volvía. Me despedí de él con cierta tristeza, ya que sabía que aunque acababa de hablar con él, le iba a echar de menos. Y en efecto, en cuanto se fue ya le añoraba. El tiempo parecía que se me hacía demasiado largo, pasaban los minutos y tenía la impresión de que eran horas lo que corrían por el reloj de mi habitación. El cielo empezaba a oscurecerse y seguía sin aparecer, la gente se recogía de las calles, y se iban a sus casas a preparar la cena, otros salían porque aún la noche era joven, también había parejas que se iban a restaurante a cenar, y padres que acostaban a sus hijos, niños que se recogían de jugar en el parque. Un sábado por la noche, yo estaba en mi casa, esperándole. También esperando alguna oportunidad, un <<te quiero>> de la persona amada. Pero nada era fácil, al menos esa era la impresión que yo tenía del mundo. Unos minutos más tarde tuve que irme un momento, así que, apagué el ordenador y me ausenté unos 15minutos. Pasado ese tiempo volví a conectarme y ahí estaba. Esta vez fui yo la primera en hablarle.

- ¡Ya vuelves!
- ¡Sí, ya vuelvo!
- Has tardado...
- Lo siento mamá, es que tenía que ir a comprar una cosa.
- ¿Mamá? Ja, ja, ja, ja, ja, ja. Vale hijo, pero ya sabes, para la próxima vez tienes que ser más puntual.
- Vaaaaaaaaaale.
- ¿Y qué haces?
- Mmm.. creo que hablar contigo.
- Mmm.. ¿seguro?
- No, pero algo es algo.
- ¿Sigues ahí?
- Eso creo.
-¿No sabes si estás?
- No, no lo sé.
- Pues tú tienes un gran problema.
- A lo mejor lo tienes tú, porque puedes estar hablando con un asesino y no te has dado ni cuenta.
- ¿2+2?
- 4...
- Vale, creo que eres tú.
- Oyeeeee... que yo aspiro a más.
- Sí, claro matemático.
- Y lenguático también.
- ¿Qué palabra te acabas de inventar?
- ¿Quién dice que me la he inventado?
- El diccionario.
- Mmm... entonces puede que sí. Oye me voy, ya hablamos luego. ¡Adiós!
- ¡Vale! ¡Dew!, ya hablamos.

Otra vez una despedida. No entiendo porque, pero cada vez que tenía que decirle adiós me sentía mal, falta de fuerzas. No era como cuando me llevaba días sin hablar con él. Pero sabía que se iba, y lo que no sabía era cuando volveríamos a hablar. Cuando volveríamos a reencontrarnos en el chat del tuenti. Me acordé de pronto, no me había acordado preguntarle su teléfono de móvil, tal vez la próxima vez. Espero que sea pronto.

lunes, 26 de marzo de 2012

Un nuevo comienzo.

Él es tan maravilloso, tan perfecto. Aunque aún no es suyo, no todavía, pero pronto lo será, cueste lo que le cueste. Es cierto que aún no se conocen personalmente, pero ella está completamente enamorada de él. Tanto que incluso le cuesta escribir, le cuesta actuar, pensar... No sabe si alguna vez pasará algo entre ellos, pero se promete así misma que hará lo que sea para que se enamore de ella. Y es que está completamente enamorada de su personalidad, de como es. Le quiere tanto, pero no sabe por qué él no la quiere a ella como algo más. Él dice que es porque solo se conocen por internet, pero, ¿qué más dará? Aunque sabe que pronto, un día de estos quedarán, y no solo una vez, sino muchas más. Y ella conseguirá su objetivo, no puede quedarse quieta, le duele todo, le duele absolutamente todo, pero no porque esté enferma, no exactamente, es que no puede evitar no enamorarse de él, lo que siente es indescriptible, está enamorada. Ella por fin ha comprendido lo que es estar enamorada de alguien. Y le tocó enamorarse de él. No se arrepiente, al contrario, le agrada. Cada día se siente más próxima y cercana a él, con más oportunidad, con un mejor destino, con un buen final, y con una nueva historia que comenzará. Nunca pensó que pudiera amar así, como lo ama a él, como le quiere a él, jamás. Le tiembla el cuerpo. A menudo le entran escalofríos que son incontrolables, inaudito. Parece mentira esto, que descubra que es estar enamorada, por que lo está, ¿no? Al menos eso parece. Siente, ella lo siente, pero, ¿y él? ¿lo sentirá alguna vez? Eso espera, eso quiere, aunque no lo sabe, no está segura. Pero lo sigue esperando.